💥 Ensayos de Rodriac
👁️ Conciencia, Alma e Identidad
por Rodriac Copen
La trascendencia es un fenómeno que cruza la existencia de los seres humanos.
De un modo a veces forzado, otras veces marcado por la desesperación, los humanos intentan dar un significado especial a una existencia finita.
El misterio de la muerte convive con nuestra especie. Y esa es una realidad que para muchas personas resulta inquietante.
Últimamente he visto en las redes sociales que anda circulando un texto que le atribuye a Roger Penrose una postura que sostiene desde la física pura que la conciencia no termina cuando el cuerpo se detiene, porque la información que la compone no se destruye.
Ya he hablado en otros ensayos del problema de la persistencia del individuo en un cosmos que no está preparado para la estaticidad, sino para el cambio. ( La Inmortalidad ¿Es Posible? )
La inmortalidad individual exigiría congelar una identidad en un universo que no conserva estados, solo los transforma. Exigiría preservar información perfecta en un sistema donde toda información se degrada.
Por eso la afirmación que se le atribuye a Penrose es engañosa. Las redes sociales se han convertido en un terreno fértil para la circulación de teorías conspirativas y desinformación, incluidas aquellas que ofrecen respuestas aparentemente científicas a nuestras inquietudes existenciales.
Basta ver como las publicaciones intentan reafirmar la baja autoestima y eliminar la inseguridad a través de publicaciones de revalorización propia.
Quizá algunas de estas afirmaciones respondan a nuestra dificultad para aceptar la muerte, la incertidumbre y los límites de nuestro propio conocimiento.
El tema de la desesperación existencial ya ha sido abordado en aglunos de mis trabajos. Puedes verlos en la sección de ensayos y en la sección de mi diario personal.
La respuesta más fiel a lo que Roger Penrose ha dicho públicamente es que considera que "la conciencia es uno de los grandes problemas sin resolver de la ciencia". Cree que la física actual es insuficiente para explicarla por completo y sospecha que hay procesos físicos fundamentales que todavía desconocemos.
Pero eso no equivale a afirmar que existe un alma inmortal o que nuestra identidad sobrevive a la muerte.
🍀 ¿Qué dice Penrose sobre la conciencia?
Sí es cierto que Penrose ha defendido una idea poco convencional. Afirma que la conciencia humana no se explicaría enteramente mediante algoritmos o cálculos computacionales, por más complejos que puedan ser en caso de ser descubiertos.
En una entrevista publicada por el Institute for Advanced Study, institución con la que estuvo vinculado, se recoge su postura, en la que afirma que hace falta una revolución importante en nuestra comprensión física para explicar la conciencia.
Su razonamiento parte, entre otras cosas, de la interpretación del teorema de incompletitud de Gödel. Penrose cree que la capacidad humana de comprender ciertas verdades matemáticas no puede explicarse completamente como la ejecución de un algoritmo.
A partir de ahí, plantea que nuestra comprensión y nuestra conciencia podrían depender de procesos físicos que aún no entendemos.
Hay que hacer una salvedad: que Kurt Gödel demostrara un resultado sobre los sistemas formales no demuestra, por sí solo, que la mente humana sea no computable. Ese paso es una interpretación filosófica y científica de Penrose, discutida por otros investigadores.
En una entrevista en español, Penrose reconoció abiertamente que no sabe qué es la conciencia y que tampoco existe una comprensión definitiva de ella. También expresó su convicción de que está relacionada con nuestra constitución material.
🍀 ¿Qué dice Penrose sobre el alma?
En la entrevista de XLSemanal, Penrose afirma que considera la conciencia vinculada a nuestra naturaleza material y que el mecanismo responsable podría encontrarse en una física que todavía no comprendemos. Cuando el entrevistador le plantea si la conciencia es física y no espiritual, Penrose responde que ese «algo» debe encontrarse en la física del mundo y no en algo espiritual ajeno a ella.
Esto permite afirmar que su enfoque es fundamentalmente físico, no que haya demostrado la inexistencia del alma en todos los sentidos filosóficos posibles.
Tampoco debemos confundir su concepción de la realidad con una doctrina sobre la inmortalidad. Penrose distingue tres ámbitos que considera reales:
✔ El mundo físico.
✔ El mundo mental, que incluye las ideas y la conciencia.
✔ El mundo platónico de las matemáticas.
En la misma entrevista, sostiene que estos tres ámbitos están interrelacionados, aunque reconoce que las relaciones entre ellos son misteriosas.
Su concepción de un mundo matemático independiente de nosotros es una postura filosófica cercana al platonismo matemático.
Pero creer que las verdades matemáticas existen independientemente de las personas no implica creer que las personas existan después de morir.
Porque esas son cuestiones diferentes. Y que una persona perdure después de muerta, no solo implica que sus átomos persistan (que sí lo hacen), sino que implica que la información que modelaba a la persona... también persista. Y eso es algo que aún la ciencia no ha podido comprobar.
🍀 ¿Y qué piensa sobre la identidad personal y la muerte?
Penrose ha reflexionado públicamente sobre preguntas como qué ocurre por ejemplo, con analizar nuestra corriente de conciencia cuando morimos. De dónde procede la conciencia antes de nacer y por qué tenemos experiencias subjetivas. Esas preguntas aparecen en su conversación con Lex Fridman. Pero plantearlas no significa haber encontrado una respuesta afirmativa sobre la supervivencia personal.
Para evaluar esta cuestión, conviene separar tres escenarios:
1. Persistencia de la materia: los componentes físicos del cuerpo humano (tus átomos) se transforman y pasan a formar parte de otros sistemas. Esa parte de tí si, sabemos que persiste.
2. Persistencia de información física: ciertos aspectos de la información de un sistema (de ti, como persona) podrían conservarse en sus interacciones con el entorno, dependiendo de las condiciones físicas. También sabemos que parte de ti, cuando mueres, persiste. Pero no sabemos si definitivamente persiste el 100% de lo que formó parte de tu persona. No hemos podido comprobarlo.
3. Persistencia de la identidad personal: que sigas teniendo tus recuerdos, tu personalidad y una experiencia subjetiva propia después de la muerte.
Los dos primeros escenarios no demuestran el tercero.
Y hasta lo que conocemos Penrose no ha demostrado, ni su teoría implica necesariamente, que la identidad personal sobreviva a la muerte.
🍀 ¿Qué entendemos por alma y por conciencia?
🔺 1. La primer observación que debemos hacer ante estas "revelaciones" que se le atribuyen a la ciencia es que la ciencia no sabe "que es el alma" y si el alma equivale a "conciencia".
Y esta objeción apunta a un problema fundamental: no podemos demostrar que algo sobrevive a la muerte si ni siquiera hemos definido con precisión qué es ese algo.
✔ El alma: es un concepto filosófico y religioso que suele referirse a una esencia personal, inmaterial o independiente del cuerpo. Pero para el alma no existe una definición científica universalmente aceptada como una entidad separada del organismo.
✔ La conciencia: es el conjunto de fenómenos relacionados con la experiencia subjetiva de una persona: sentir dolor, percibir colores, experimentar emociones o tener la sensación de ser uno mismo. Sigue siendo objeto de investigación y debate, especialmente en lo relativo a cómo surge la experiencia subjetiva.
✔ La identidad personal: es otra cuestión diferente. ¿Qué es lo que hace que sigas siendo tú a lo largo de los años? ¿Tus recuerdos, tu personalidad, la continuidad de tu cerebro, tu cuerpo, la experiencia subjetiva? No hay una respuesta filosófica definitiva para esa cuestión.
Estos conceptos pueden relacionarse, claro, pero no son sinónimos. Y ni siquiera estamos seguro de eso.
Una persona puede sostener que existe un alma independiente del cuerpo, otra puede considerar que la conciencia emerge de la actividad cerebral y una tercera puede adoptar una postura agnóstica. Son posiciones diferentes, y ninguna queda demostrada simplemente invocando la palabra información.
De hecho, hay una pregunta todavía más incómoda: aunque sobreviva alguna clase de información después de la muerte, ¿qué demostraría que sobrevive la persona que la produjo?
Esa distinción es esencial.
🔺 2. El segundo problema
Penrose y el anestesiólogo Stuart Hameroff desarrollaron una hipótesis llamada Orch OR (reducción objetiva orquestada).
Propone que ciertos procesos cuánticos relacionados con los microtúbulos de las neuronas intervienen en la generación de la conciencia. Es una propuesta científica controvertida, pero no una teoría confirmada.
Penrose recibió el Nobel de Física de 2020 por demostrar matemáticamente que la formación de agujeros negros es una consecuencia robusta de la relatividad general, no por sus investigaciones sobre la conciencia ni por demostrar una supervivencia después de la muerte.
Por tanto, presentar su Nobel como una especie de aval indirecto a la supervivencia de la conciencia es una forma de transferir autoridad de un campo científico a otro. Que alguien sea un físico extraordinario no convierte automáticamente todas sus hipótesis en hechos establecidos.
🔺 3. ¿La información no puede destruirse?
Aquí aparecen las afirmaciones más problemáticas que se le atribuyen a Penrose.
Generalmente se le atribuye haber dicho que la información que constituye nuestra conciencia no puede desaparecer y que, cuando morimos, se libera y permanece en el universo. Pero esa conclusión no se deduce de la conservación de la energía ni de los principios de la física cuántica.
Hay que distinguir tres cosas:
✔ La materia y la energía: sus transformaciones están sujetas a leyes de conservación, aunque la formulación precisa depende del contexto físico.
✔ La información física: su conservación tiene un significado técnico que depende del sistema y de la teoría considerada. En mecánica cuántica, la evolución unitaria conserva la información cuántica en un sentido específico.
✔ La información que constituye una mente: recuerdos, personalidad, experiencias y continuidad del yo. No se ha demostrado que esta información sobreviva a la muerte cerebral como una estructura capaz de mantener la conciencia o la identidad personal.
Imaginemos que destruimos una computadora. Sus átomos siguen existiendo, y parte de la energía se transfiere al entorno.
Pero de ahí no se desprende que la electrónica ni los programas sigan ejecutándose, que sus archivos sean recuperables ni que el sistema conserve su funcionamiento.
La analogía no resuelve todos los problemas de la física, pero ilustra una distinción fundamental: que los componentes de un sistema persistan no significa que persista la organización que hacía funcionar al sistema.
Y mucho menos que esa organización siga experimentando algo.
Después de tu muerte, tus átomos seguirán existiendo como tales, pero eso no implica que tu persona persista después de de morir.
🔺 4. ¿Y si la conciencia sobreviviera de alguna manera?
No hace falta afirmar que sea imposible. Lo correcto es reconocer que no tenemos evidencia científica sólida de que la conciencia personal continúe después de la muerte cerebral irreversible.
Por ahora, no contamos con evidencia científica sólida que permita concluir que la conciencia personal sobrevive a la muerte cerebral irreversible. Las afirmaciones que sostienen lo contrario necesitan aportar pruebas suficientes para respaldarlas.
La hipótesis de Penrose y Hameroff merece examinarse por sus argumentos concretos, sus predicciones y sus pruebas. Pero incluso si algún día se demostrara que ciertos procesos cuánticos intervienen en la conciencia, todavía habría que demostrar que esos procesos sobreviven a la muerte y, además, que conservan la identidad de la persona.
Son afirmaciones diferentes, cada una con su propia carga de prueba.
Que alguien sienta que un ser querido sigue presente después de su muerte es una experiencia humana real, en el sentido de que la persona efectivamente la experimenta. Pero la realidad de esa vivencia no demuestra, por sí misma, que exista una conciencia independiente del cerebro.
No necesitamos descalificar el sentimiento de nadie para examinar críticamente la explicación que se le atribuye.
🍀 Conclusiones
Antes de afirmar que el alma sobrevive, debemos establecer qué entendemos por alma; antes de afirmar que sobrevive la conciencia, debemos explicar qué tendría que persistir para que esa conciencia siguiera siendo la misma; y antes de recurrir a la física para demostrarlo, debemos aportar evidencia de que las leyes invocadas permiten realmente esa conclusión.
No deberíamos partir de una intuición emocional, revestirla de terminología científica y presentarla como una conclusión demostrada. Tampoco deberíamos invocar el prestigio de un premio Nobel para respaldar afirmaciones que el galardonado nunca ha demostrado. Este criterio debe aplicarse a cualquier divulgador, independientemente de su prestigio o formación.
No se ha probado nada.
Pero eso no significa que la supervivencia después de la muerte haya sido refutada en todos sus sentidos filosóficos imaginables. Significa que hasta el día de hoy la ciencia no demuestra la existencia de vida más allá de la muerte.
Y dejo una pregunta que me parece especialmente interesante desde una perspectiva filosófica: si mañana descubriéramos que toda la información física de un cerebro persiste de algún modo en el universo, pero que esos recuerdos no pueden recuperarse, que la personalidad no continúa y que no existe experiencia subjetiva alguna, ¿se podría considerar que esa persona ha sobrevivido?
Porque ahí está el verdadero núcleo del problema. No en si algo de nosotros permanece en el universo, sino en qué tendría que permanecer para que pudiéramos decir, con sentido, que seguimos existiendo.
Mencionado en el Artículo:
✔ Consciousness in the universe: a review of the 'Orch OR' theory
✔ Conversation with Roger Penrose: Consciousness, Quantum Mechanics, and the Meaning of Life
✔ Diario de Rodriac
✔ Ensayos de Rodriac
✔ Ensayo: La Inmortalidad ¿Es Posible?
✔ Institute For Advanced Study
✔ Kurt Gödel
✔ Lex Fridman
✔ Nobel Prize in Physics 2020
✔ Primer teorema de la incompletitud de Gödel
✔ Reducción objetiva orquestada
✔ Roger Penrose
✔ Roger Penrose on Why Consciousness Does Not Compute
✔ Roger Penrose, Nobel de Física: "El reto de la física es explicar cómo funciona la conciencia"
✔ Stuart Hameroff
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